Oswaldo Larriva Alvarado, prominente hombre público y político ecuatoriano, falleció el 6 de enero de 2020. Su muerte, tras seis años de lucha contra un cáncer, es muy sentida en el país y particularmente en Cuenca y la provincia del Azuay. Socialista desde la juventud, fue catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Cuenca y su decano. Ejerció de Concejal de Cuenca, legislador del Congreso y de la Asamblea Nacional; presidió el tribunal Electoral del Azuay. En los dos años y medio iniciales del gobierno de Rafael Correa fue Gobernado del Azuay, pero acabó distanciándose, en desacuerdo por la desatención a las necesidades de la provincia y los primeros indicios de corrupción que los denunció en varias ocasiones. También fue Gerente de la Empresa Municipal de Teléfonos, Agua Potable y Alcantarillado de Cuenca (ETAPA). El 6 de septiembre de 2019 el Presidente Lenín Moreno le nombró Gobernador del Azuay, pero días después se agravó su salud y renunció el 30 del mismo mes.
Considerado un político de probada honradez, su labor en el sector público fue correspondida por un aprecio generalizado de la sociedad urbana y rural del Azuay. El gobierno nacional e instituciones públicas y privadas de Cuenca, así como la Universidad en la que prestó sus servicios, le han reconocido como personaje de singular valía profesional y personal, y lamentaron su desaparición.